Gracias a “El Pirata y MI banda”.

Anoche hice un repaso a todo lo que he dicho en casi dos años que llevo haciendo el Francotirarock y me di cuenta que llevo más de 300 monólogos. 300 monólogos de cuatro minutos!!! Cuando abrí la carpeta y lo vi me entraron ganas de decir: AU, AU, AU!!!

He reivindicado cosas como que haya ganchos en las barras de los bares, que dejen de poner el café con leche en vaso de caña, que hagan por fin secadores de manos que ¡sequen las manos! o que quiten el vagón del silencio porque en él ¡nadie va en silencio!

También hemos hecho listas, hemos hablado de ligar (o no), de estrenos de cine… hasta de tribus! Que ya no sabemos si somos hípsters, millenials o del Betis! Lo que sabemos es que nos gusta el ROCK!

De hecho he hablado de Axl Rose, de AC/DC, de los Rolling… pero también os he colado a Perales, a O.T., a Julio Iglesias y hasta a Georgie Dann… y no lo sabías!!!

¿Y por qué hago este repaso? Pues porque hoy ha sido mi último Francotirarock.

Me voy a otro sitio… no un sitio mejor porque eso es imposible! Y lo digo muy en serio. Lo sé y así lo siento. Tampoco me voy por dinero. Lo sé, lo he peleado. Me voy por curiosidad… quiero saber qué puedo hacer allí donde me han llamado. Aunque la curiosidad mató al gato! Pero bueno, como dice James Bond: “En el riesgo está el placer”.

Nadie se hace a la idea de lo dolorosa y dura que ha sido esta decisión. Nadie.

Y en cuanto pueda (y me dejen) diré a qué sitio es ese al que voy. No seáis curiosos que ya sabéis qué pasa.

Así que sólo puedo darle las GRACIAS a ROCK FM porque después de hacer 5000 programas diferentes de tele y radio (muchos de ellos regulares) por fin he hecho algo donde he conseguido dos cosas. La primera es que me lo ha pasado genial… y creo que los oyentes también. Y la segunda es que la gente, de manera masiva, me reconozca el curro y me lo demuestre todos los días en la calle gritándome “FRANCOTIRAROCK!!!”. Gracias a todos los francotirarockeros y francotirarockeras.

Gracias al jefe, Javier Llano, por confiar en mí hasta el último momento. Y le diré una palabra que sé que no le gusta: “Javier, eres la hostia!”.

A Rodrigo Contreras que estaba aquí conmigo al principio haciendo llamadas telefónicas a ver a quién puteaDIVERTIAMOS.

A Pablo, nuestro técnico por todos los mareos de “ponme esta canción y ponme esta otra”… además de gracias por no robarme la cartera!

A Raquel Piqueras y Javi Burguera, nuestros productores, por mantener a raya mi locura. Bueno, a Javi también por enseñarme esos brazacos que tiene!

A los guionistas Jesús y Fernando por no escribirme ni un chiste! Mamones!

(Os quiero igual).

A Sayago y Lucía por ser los mejores compañeros que he tenido en ningún programa de radio o tele. Muy pocas veces he visto a gente con talento que a su vez sean buenos compañeros, apoyando, ayudando y sin ningún ápice de vanidad. Seguid así, por favor, y gracias.

Y al Pirata por ser… ¡el Pirata! Que sólo eso ya es la hostia!!! Pero es que además ha sido el mejor jefe que he tenido también en cualquier medio: generoso, protector y apoyando cada frase mía o de mis compañeros. ¡Qué fácil haces el trabajo y qué ejemplo eres! Gracias Piri.

Me voy… pero sé que volveré a ROCK FM. No sé cuándo, ni cómo, ni por dónde… pero volveré. OS QUIERO.

Ah, y se me olvidaba: gracias al ROCK´N ROLL!!!

“Tenemos un portero que es una maravilla…”

 

Recuerdo esa canción infantil como si todavía fuera un niño porque siempre he sido muy fan de los porteros de fútbol. He admirado e idolatrado esa posición más que cualquier otra en un terreno de juego. ¿Por qué? No lo sé… Imagino que por esos tópicos tan manidos de “la soledad del portero“, el pasar “de héroe a villano” en un instante, “la lotería de los penaltis“…

Me crié viendo jugar al más grande, ARKONADA. Tengo la suerte de recordarle perfectamente y admirarle, a mis cinco años, como a un auténtico dios. Y todo eso siendo el portero del eterno rival de mi amado Athletic. ¡Pero es que “Pulpito” Arkonada era muy grande!

Y es que en el Barça jugaba otro portero surgido de la Real, Javier Urrutikoetxea, Urruti. ¡Qué maravilla verle parar penaltis! Los más jóvenes no sabéis la suerte que tuvimos los niños de los 80 viendo a la vez a Arkonada y Urruti… Bueno, o sí que lo sabéis porque habéis vivido algo parecido viendo a Casillas y a Valdés. Pero es que España siempre ha tenido grandes porteros. Recuerdo nítidamente ver junto a mi padre a Juan Carlos Ablanedo darnos un campeonato europeo sub 21 en 1986 parando penaltis a los italianos.

Y luego vino Zubi, Buyo, Cañizares… ¡Tantos!

Pero quiero hablar de una portería mítica. La del Athletic de Bilbao. La que hicieron mítica Carmelo y sobre todo Iríbar. Yo no les vi jugar pero he oído mil historias sobre ellos y debieron ser la hostia como guardametas. Al que sí que vi fue al sucesor: Andoni Zubizarreta. Por desgracia para nosotros se fue demasiado pronto al Barça, pero le disfruté igual. Creo que la gente no ha sido lo suficientemente justa con un señor que jugó cuatro mundiales. CUATRO y de titular.

Y después de él parece que a la portería del Athletic llegó el vacío… nada. No había manera de encontrar otro de esos porteros míticos que protegiesen la portería de San Mamés. Y eso que siempre he defendido que tuvimos dos grandes porteros a los que la suerte o sabe dios qué no les acompañó: Juanjo Valencia y Dani Aranzubia. Valencia siempre me gustó mucho. Completo y seguro sólo le faltó, a mi parecer, una cosa para ser perfecto: un poco más de altura. Y qué decir de Aranzubía! Si se alternaba la titularidad con Casillas en aquel mundial sub 20 que fue el germen de la futura selección de los éxitos.

Pero aun así, eso, el vacío que parecía no se podía rellenar… hasta que llegó él. Gorka Iraizoz. Ese gigante navarro que pasó por categorías inferiores y que se tuvo que ir a buscar la vida para que, después de una temporada impresionante jugando la Copa con el Espanyol, lo recuperásemos para llenar ese vacío.

Y vaya si lo ha llenado. ¡Durante 10 años! Una década entera donde por fin un portero nos ha dado tranquilidad, estabilidad y seguridad. Para eso y para entrar en una lista muy selecta que sólo forman unos pocos porteros en la historia del club rojiblanco. Dentro de muy poco nos daremos cuenta de todo lo que ha dejado en el Athletic. Y para más inri, no sólo es un gran portero sino que es un gran tipo con una sonrisa enorme. He tenido la suerte de conocerle y puedo decir que todo lo bueno que le pase me parecerá poco. A él y a su estupenda familia.

No voy a aportar número ni datos. Ahí están. Nos los ha regalado Gorka para siempre. Y además seguro que ha aconsejado y enseñado bien a nuestro futuro inmediato llamado Kepa Arrizabalaga. Creo que hemos tenido suerte porque hay recambio y futuro en el Athletic. En el Athletic y en la selección… cuando De Gea se canse. Ya os he dicho que aquí no hemos parado de sacar porteros.

Gorka, sólo decirte GRACIAS. ESKERRIK ASKO. Por todo. Mañana San Mamés te despedirá como te mereces.

AUPA GORKA y AUPA ATHLETIC!!!

 

 

 

“¿Se lo dirías a la cara?”

¿Se lo dirías a la cara?

    Creo sinceramente que actualmente vivimos un momento de deshumanización total. Y no me refiero a la pérdida de sensibilidad en cuanto a imágenes o noticias violentas, que también. Me refiero a esa agresividad cobarde que usamos entre nosotros. Me explico.

    Antes si tú eras fan de Raphael le enviabas una carta para rendirle amor eterno y tenías la fantasiosa esperanza de que él, al menos, la iba a leer e iba a valorar ese amor tuyo incondicional. Ahora gracias a redes sociales como Twitter si pones “@AlejandroSanz MARICÓN” tienes la certeza de que ÉL y sólo ÉL lo va a leer! ¡Yuju, viva el progreso! Hemos conseguido estar al lado de nuestros ídolos o famosos a un solo golpe de click. Eso sí, habría que preguntarse varias cosas. La primera es ¿cómo conoces tan bien la condición sexual de Alejandro Sanz? ¿Estuviste en su alcoba? Y si las dos anteriores fuesen afirmativas, ¿te parece bonito airearlo de esa manera tan burda?

Y la pregunta más importante de todas: ¿Se lo dirías a la cara? Es decir, ¿tendrías el valor de ir a esa persona que nunca has visto cara a cara y mostrarle desprecio, del tipo que sea, la primera vez que te diriges a él?

    Aquí es donde veo esa agresividad cobarde de la que hablo. Llamamos “gorda”, “ballena” o “puta” a la presentadora de moda o “gilipollas” al actor del momento con una impunidad que sólo nos da la seguridad de que al decirlo desde nuestro teclado no nos va a pasar nada. Es esa gratuita y cobarde zona de confort. No hay sangre ergo no hay crimen.

  Y puedo entender ese desprecio hacia un actor, una presentadora o un futbolista que no conoces como persona pero sí como personaje y del que, gracias a la sobreinformación actual, tienes una imagen formada. Real o no, pero tienes la certeza de que le conoces gracias a esa imagen que te llega. Lo que se me escapa es esa agresividad con tus allegados. Yo, al igual que una inmensa mayoría de personas de este país, tengo redes sociales (si no esto lo estarías leyendo en un fanzine que iría regalando yo a mano en la puerta de algún CORTE INGLÉS) y tengo el dudoso honor de pertenecer a infinidad de grupos de whatsapp, muchos de ellos creados por mí mismo. Día a día asisto a discusiones tanto en Facebook (donde supuestamente tenemos más amigos directos que en Twitter) como en whatsapp entre amigos, conocidos, compañeros o familiares con agresividad. Una agresividad “light”, pero agresividad a fin de cuentas.

Amigos de toda la vida exponen ideas de manera taxativa sin respetar que a un tercero le pueda afectar o doler. Y vuelvo a preguntar: ¿Se lo dirías a la cara? Estoy casi seguro que no. No le dirías a tu amigo a la cara de manera fría y contundente eso que piensas de su partido político, su equipo de fútbol, su pueblo… ni tan siquiera de esa camiseta tan horrorosa que lleva.

Si lo haces, bien por ti, pero valora también esa frase que asegura que “Decir las cosas a la cara no te hace siempre ser sincero. A veces eres simplemente un maleducado”. Y nadie te ha pedido tu opinión.

¡Ah, y NO! No todas las opiniones son igual de respetables. Hitler tenía una opinión sobre los judíos nada respetable. A mi parecer, claro.