“Tenemos un portero que es una maravilla…”

 

Recuerdo esa canción infantil como si todavía fuera un niño porque siempre he sido muy fan de los porteros de fútbol. He admirado e idolatrado esa posición más que cualquier otra en un terreno de juego. ¿Por qué? No lo sé… Imagino que por esos tópicos tan manidos de “la soledad del portero“, el pasar “de héroe a villano” en un instante, “la lotería de los penaltis“…

Me crié viendo jugar al más grande, ARKONADA. Tengo la suerte de recordarle perfectamente y admirarle, a mis cinco años, como a un auténtico dios. Y todo eso siendo el portero del eterno rival de mi amado Athletic. ¡Pero es que “Pulpito” Arkonada era muy grande!

Y es que en el Barça jugaba otro portero surgido de la Real, Javier Urrutikoetxea, Urruti. ¡Qué maravilla verle parar penaltis! Los más jóvenes no sabéis la suerte que tuvimos los niños de los 80 viendo a la vez a Arkonada y Urruti… Bueno, o sí que lo sabéis porque habéis vivido algo parecido viendo a Casillas y a Valdés. Pero es que España siempre ha tenido grandes porteros. Recuerdo nítidamente ver junto a mi padre a Juan Carlos Ablanedo darnos un campeonato europeo sub 21 en 1986 parando penaltis a los italianos.

Y luego vino Zubi, Buyo, Cañizares… ¡Tantos!

Pero quiero hablar de una portería mítica. La del Athletic de Bilbao. La que hicieron mítica Carmelo y sobre todo Iríbar. Yo no les vi jugar pero he oído mil historias sobre ellos y debieron ser la hostia como guardametas. Al que sí que vi fue al sucesor: Andoni Zubizarreta. Por desgracia para nosotros se fue demasiado pronto al Barça, pero le disfruté igual. Creo que la gente no ha sido lo suficientemente justa con un señor que jugó cuatro mundiales. CUATRO y de titular.

Y después de él parece que a la portería del Athletic llegó el vacío… nada. No había manera de encontrar otro de esos porteros míticos que protegiesen la portería de San Mamés. Y eso que siempre he defendido que tuvimos dos grandes porteros a los que la suerte o sabe dios qué no les acompañó: Juanjo Valencia y Dani Aranzubia. Valencia siempre me gustó mucho. Completo y seguro sólo le faltó, a mi parecer, una cosa para ser perfecto: un poco más de altura. Y qué decir de Aranzubía! Si se alternaba la titularidad con Casillas en aquel mundial sub 20 que fue el germen de la futura selección de los éxitos.

Pero aun así, eso, el vacío que parecía no se podía rellenar… hasta que llegó él. Gorka Iraizoz. Ese gigante navarro que pasó por categorías inferiores y que se tuvo que ir a buscar la vida para que, después de una temporada impresionante jugando la Copa con el Espanyol, lo recuperásemos para llenar ese vacío.

Y vaya si lo ha llenado. ¡Durante 10 años! Una década entera donde por fin un portero nos ha dado tranquilidad, estabilidad y seguridad. Para eso y para entrar en una lista muy selecta que sólo forman unos pocos porteros en la historia del club rojiblanco. Dentro de muy poco nos daremos cuenta de todo lo que ha dejado en el Athletic. Y para más inri, no sólo es un gran portero sino que es un gran tipo con una sonrisa enorme. He tenido la suerte de conocerle y puedo decir que todo lo bueno que le pase me parecerá poco. A él y a su estupenda familia.

No voy a aportar número ni datos. Ahí están. Nos los ha regalado Gorka para siempre. Y además seguro que ha aconsejado y enseñado bien a nuestro futuro inmediato llamado Kepa Arrizabalaga. Creo que hemos tenido suerte porque hay recambio y futuro en el Athletic. En el Athletic y en la selección… cuando De Gea se canse. Ya os he dicho que aquí no hemos parado de sacar porteros.

Gorka, sólo decirte GRACIAS. ESKERRIK ASKO. Por todo. Mañana San Mamés te despedirá como te mereces.

AUPA GORKA y AUPA ATHLETIC!!!

 

 

 

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